DELFINES VIENEN A MÍ



Algo profundo y antiguo me une a ti.

Se me mostró, se me mostraron los cortes.

Que a gustito se está ahí y que doloroso sentir el tajo.


Cuerpos inexpertos al encuentro de sonrisas, quebradas sin más, a machetazo limpio por un hombre a caballo, por una cuerda ahorcadora a ojos de la multitud, por un parto de nieve en alta montaña, por las garras del gran oso pardo, por el ataque a fuego de los apaches, por hogueras a oscuras acusadas de brujería…


Y así, conectada al vínculo que nos unió vida tras vida, sin tan siquiera conocer y abierta a un nuevo encuentro. Sé y asumo tanta energía a sostener. Incluso me opondría a mi misma, resistiéndome y obligándome forzada pero placenteramente a ir soltando hercio a hercio, lenta y suave, cuidadosa y presente, la fuente. Logrando convertir esta vez en el mayor y más grande de los goces en ambos, y a la vez, perpetuándolo día tras día, en el tiempo, en la mar y en los cielos.


Eso es y así es.



Enero 2021


TaT