Montserrat Ubach Figueras

Nací en luna nueva de un caluroso martes del 20 de agosto de 1974 en Sabadell (Barcelona) 

¡Eres una artista! Es quizá una de las frases que más he escuchado en mi vida y el que más he tardado a reconocer.

¡Sí, soy una artista! con todo lo que ello conlleva, con todo el paquete, toda yo, alquimia creativa al servicio. Difícil de encasillar, me atraviesa un impulso creativo indomable e inesperado que aparece cuando le da la gana y exige toda mi atención.

 

He bailado, he jugado y me he peleado con toda clase de técnicas y materiales, promiscua e infiel a todas ellas. Desde que nací mi parte creativa ha dado brincos por todas partes, buscándose y buscando su lugar en mi, en el otro, en el entorno, en el planeta e incluso más allá, en sueños, del otro lado. A veces formando parte de mi subsistir otras como pura expresión creativa sin control, sin rumbo y sin propósito aparente. Incontrolable e indomable. A menudo dolorosamente retenida debido a las cargas, quehaceres, responsabilidades y obligaciones impuestas y autoimpuestas del día a día. La maternidad entre otras.

 

Lo que expreso a través de mis habilidades creativas y en especial de la pintura viene de un imaginario que se encuentra fuera de mi control, cuando se me permite, cuando me permito y me inclino, y me rindo, y me entrego, simplemente sucede la materialización. Alquimia. Mis habilidades creativas al servicio.

 

Una vez una amiga que me conoce en un grado de profundidad bastante elevado me llamo “Cap de foc”, ¡la clavó! sentí que esa era la síntesis perfecta para nombrar a una persona como yo, consciente de que a veces quemo, a veces doy calor, a veces soy incendiaria, a veces me apago, a veces mi llama ahuyenta a las fieras y a veces las atrae... En fin, que eso es lo que más me ocupa, ¡regular mi hoguera! Sin dejar que se apague, tratando de no quemar a nadie y evitando provocar incendios.

Sin más palabras, a partir de aquí que las imágenes hablen por mí.

En este espacio encontrarán imágenes hechas con consciencia y con un propósito único, brindarte la oportunidad de viajar hacia tus adentros. Reconectar y reconocerte como persona única y original que eres.